1/6/10

La autoestima para Virginia Satir

Yo soy Yo
en todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo,
pero nadie es exactamente como yo.
Por lo tanto,
todo lo que surge de mí
es verdaderamente mío
porque yo solo lo escogí.
Soy dueña de todo lo que me concierne:
de mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
de mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas:
de mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
de mis sentimientos, sean los que sean,
ira, gozo, frustración, amor, desilusión, excitación;
de mi boca y todas las palabras que de ella salen,
corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
de mi voz fuerte o suave
y de todas mis acciones, ya sean para otros o para mí misma.
Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo,
puedo llegar a conocerme íntimamente.
Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo
en todo lo que me forma.
Puedo así hacer posible
que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mí misma que me embrollan,
y otros aspectos que no conozco.
Más mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma,
valiente y esperanzada,
puedo buscar las soluciones a los embrollos
y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva,
diga lo que diga, haga lo que haga,
piense lo que piense y sienta lo que sienta
en un instante del tiempo,
ésa soy yo.
Esto es real y refleja dónde estoy
en ese instante del tiempo.
Más tarde,
cuando reviso cuál era mi imagen visual y auditiva,
qué dije y qué hice, qué pensé y qué sentí,
quizá resulte que algunas piezas no encajen.
Puedo descartar lo que no encaja
y conservar lo que demostró que sí encaja
e inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.
Puedo ver, oír, pensar, decir y hacer.
Tengo las herramientas para sobrevivir,
para estar cerca de otros,
para ser productiva,
y para encontrar el sentido y el orden del mundo
formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mí misma
y por ello puedo construirme.
Yo soy yo y estoy bien como soy.


Virginia Satir

6 comentarios:

  1. Una maravilla
    ¿Podrían incluir estos textos en los planes de estudios? Podrían añadir una asignatura, llamarla Salud mental y dedicarla a comentar este tipo de reflexiones, entre otras muchas actividades.
    Un saludo y gracias por la entrada

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  2. Buenos días etiquetada, deberían hacerlo.
    En ocasiones es tan sencillo (y complicado al mismo tiempo) como darnos cuenta de que somos agentes de nuestra vida y fomentar y potenciar nuestros recursos. Recursos que están ahí pero que se nos olvida que los poseemos.
    Gracias por la visita.

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  3. Precioso y profundo texto.
    Saludos desde Saltando Muros.
    Esther.

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  4. Al final todo parece muy americano, orientado a la productividad. Responsables del destino, responsables del éxito. Además como puede ser Virginia Satir dueña de su vida ahora, ya no está viva.

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  5. El texto solo intenta introducir el molde de Virginia Satir en el paciente. Es el tipo de textos que solo buscan generar más responsabilidad. Más. Más. Siempre un poco más de responsabilidad. Más. Más. Siempre más.

    Dueña de sus pensamientos, de sus emociones, de sus acciones. Venga contrólalo todo, paciente. Contrólalo todo.

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